Al final de los 80 estuve en una escuela taller, y en ese momento a pesar de tener ya mis encargos, entré en la escuela taller porque lo consideraba como una gran oportunidad donde  pude trabajar hasta seis oficios artísticos, pero principalmente mi interés era la pintura y restauración. Para entrar más de lleno en el mundo de la restauración.

Tuve la oportunidad de entrar a trabajar en una tienda de antiguedades donde pude realizar restauraciones de todo tipo de objetos e imágenes. A la vez que asistía como discípulo al taller de Antonio Dubé en Sevilla.

Con el paso del tiempo y ya adquirida mi destreza en todas las artes plásticas han sido muchas las resturaciones que han pasado por mi taller.